Calle 23 Reposado
Origen: Guadalajara-Jalisco (México)
Elaborado por: Imex International
Graduación: 40%
Datos: Medalla de Oro en S.Francisco World Spirits 2009. Tequila de doble destiladicón en alambiques tradicionales. Descansó en barricas de roble ex Bourbon durante 8 meses, para lograr un tequila bien equilibrado que reflejara un sutil equilibrio entre el agave y las especias de madera, sin perder su frescura
Notas de cata
Vista: Ámbar claro
Nariz: Deliciosos toques de madera y ágave
Boca: Ligero y suave, la madera aporta un toque picante a su personalidad; notas de pimientos asados e higos frescos
Elaborado por: Imex International
Graduación: 40%
Datos: Medalla de Oro en S.Francisco World Spirits 2009.
Notas de cata
Vista: Ámbar claro
Nariz: Deliciosos toques de madera y ágave
Boca: Ligero y suave, la madera aporta un toque picante a su personalidad; notas de pimientos asados e higos frescos
Presentación: Botella de 0,70 l.
Calle 23 es una destilería mexicana de alta calidad, situada en las tierras altas de Jalisco, específicamente en la región de Los Altos, entre Tepatitlán y Arandas. Esta zona ofrece condiciones ideales para el cultivo del agave, con suelos ricos en minerales, climas secos y calurosos, seguidos por temporadas de lluvia que favorecen un crecimiento óptimo del agave.
Fundada por la ingeniera biológica Sophie Decobecq en 2005, Calle 23 combina innovación y tradición. La marca también rinde homenaje a la cultura local, con imágenes y elementos visuales que reflejan su historia y entorno. Su compromiso con la tradición y la innovación produce tequilas suaves, vibrantes y llenos de carácter, ideales tanto para degustar solos como para coctelería de lujo.
Reconocida mundialmente por su proceso artesanal, el uso exclusivo de agave azul Weber de las tierras altas de Jalisco y su doble destilación en alambiques de cobre, en Calle 23 realizan una selección cuidadosa de las plantas, cultivadas en suelos fértiles, lo que garantiza la alta calidad del producto, y tarda entre 7 y 9 años en alcanzar la madurez. El agave se cosecha, se corta y se cocina en hornos de acero inoxidable durante aproximadamente 15 horas. La fermentación natural de las fibras de agave precede a una doble destilación en alambiques de cobre, proceso que conserva el sabor puro y auténtico del agave.