Vermú
Del alemán Wermut ('ajenjo').
1. m. Licor compuesto de vino, ajenjo y otras sustancias amargas y tónicas, que se toma como aperitivo.
El vermú es una bebida alcohólica que, en realidad, es un vino fortificado aromatizado con hierbas, especias y plantas medicinales. Su base suele ser vino blanco o tinto, al que se le añade azúcar y una mezcla de botánicos como ajenjo, canela, cítricos, entre otros, para darle su sabor característico. Aunque parece un licor, en realidad es un vino aromatizado con historia y tradición.
Su origen se remonta a tiempos antiguos, con posibles raíces en el Antiguo Egipto y Grecia, donde se usaba como remedio medicinal. La versión moderna surgió en Italia, en Turín, a finales del siglo XVIII, donde se popularizó como aperitivo en cafés y locales. Desde entonces, ha sido un símbolo de relax y buena compañía, especialmente en España, donde se convirtió en una tradición dominical y en un elemento clave en la coctelería.
Existen varias variedades, principalmente divididas en: vermú rojo o dulce (de color rojizo, con notas dulces y especiadas, muy popular en España), vermú blanco o seco (transparente, con sabor más amargo, cítrico y floral, ideal para cócteles), vermú rosado (suave y delicado, con un sabor más ligero y fresco, perfecto para el verano), vermú sin alcohol (opción para quienes no consumen alcohol, con sabores similares a las versiones alcohólicas), vermú extra seco o dry (más amargo, originario de Francia, usado en cócteles y cocina).
El vermú es fundamental en la cultura de los aperitivos y en la coctelería clásica. Es la base de cócteles famosos como el Dry Martini o el Manhattan, y su versatilidad permite acompañarlo solo, con hielo, o en combinaciones con hierbas y especias. Además, su resurgimiento en popularidad en los últimos años ha impulsado una mayor apreciación por su calidad y tradición, convirtiéndose en un símbolo de sofisticación y cultura gastronómica. No solo tiene una rica historia y tradición, sino que también representa un arte en su elaboración, con recetas únicas y procesos artesanales. Su carácter aromático y su largo retrogusto lo hacen especial en el mundo de las bebidas, y su versatilidad lo convierte en un elemento imprescindible en la coctelería moderna y en momentos de relax y celebración.