Aguardiente
De 'agua' y 'ardiente'
1. m. Bebida espirituosa que, por destilación, se obtiene del vino, de la fruta y de otras sustancias.
El aguardiente es una bebida alcohólica destilada, obtenida a partir de la fermentación de diferentes fuentes como frutas, cereales, vino, caña de azúcar, o lías. Es un licor puro con un contenido de alcohol que generalmente varía entre 30% y 59%. Su nombre proviene del latín “Aqua Ardiente”, que hace referencia a su proceso de destilación y a la sensación que produce al ingerirse.
El arte de destilar tiene sus raíces en la antigüedad, usado inicialmente en perfumería por los árabes y desarrollado en Europa en la Edad Media. La palabra “alambique” y “alcohol” son términos árabes que pasaron a los idiomas europeos. En su historia, el aguardiente fue considerado un remedio y un producto de alquimia, controlado en monasterios en Europa. La invención del termómetro en el siglo XVIII y mejoras técnicas en el siglo XIX, como la destilación continua, permitieron producir aguardientes más puros y de mejor calidad.
El aguardiente puede clasificarse en dos grandes grupos:
Aguardientes simples: Son bebidas sin sabores añadidos, como el ron (de caña), el brandy o coñac (de uvas), el whisky (de cereales), el tequila (de agave) y el aguardiente de cereales o frutas.
Aguardientes compuestos: Son aromatizados o mezclados con hierbas, especias, semillas o frutas, como la ginebra (con enebro), el anís (como el ouzo o anisete), el licor de hierbas y otros licores tradicionales. Los principales tipos y ejemplos podrían ser: de caña (ron, cachaza), de fruta (kirsch-cereza, aguardiente de manzana, de ciruela-slivovitz), de uva (brandy, coñac, pisco, grappa), de cereales (whisky, sake, vodka, soju), de ágave (tequila, mezcal), o de hierbas y especias (anís, hierbas de Galicia, absenta-ajenjo, licor de hierbas).
El aguardiente es fundamental en la cultura y tradición de muchos países, siendo símbolo de identidad y patrimonio nacional, como en Galicia, Francia, Colombia o México. Es base para numerosos licores y cócteles famosos, aportando sabores únicos y versatilidad. En coctelería, se usa tanto solo, con hielo, como en combinados y estilos clásicos, enriqueciendo la variedad de bebidas alcohólicas disponibles.